Éste fue un encargo muy especial y personal ya que para nosotros era una boda muy querida y esperada.

El photocall constó de un libro pintado, envejecido y cosido; todo el proceso lo hicimos a mano, con mucho cariño y dedicando varias horas.

El toque personal se lo dimos con el castillo de cuento de hadas y los blasones de las casas imitando los antiguos libros miniados de la Edad Media.

En la parte izquierda, encima del castillo, escribimos un texto que no revelaré por lo íntimo del mismo, y en la parte derecha, debajo de los escudos de las casas, dejamos un espacio diáfano reservado para que los invitados pudieran dejar plasmados sus mejores deseos a la feliz pareja.

Proceso:

Resultado final:

En este caso la decoración también la llevamos a cabo mi novia y yo, aprovechando un espacio natural del enclave escogido para el evento al que le añadimos unos tules, ramas de hiedra natural, flores de tela y un banco blanco.

También colocamos un pequeño bote con accesorios graciosos (pajaritas, corbatas, gafas, pelucas,…) para los que quisieron fotos con un toque de humor.

Y así quedó el conjunto: